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Diabetes tipo 1 y sexo: ¿qué ocurre con la glucosa y el riesgo de hipoglucemia?

hace 14 horas
4 min de lectura
Diabetes tipo 1 y sexo: ¿qué ocurre con la glucosa?
Diabetes tipo 1 y sexo: ¿qué ocurre con la glucosa?

Vivir con diabetes tipo 1 implica prestar atención a los niveles de glucosa en numerosas situaciones de la vida cotidiana. El ejercicio, la alimentación, el estrés o el descanso pueden influir en ellos. Pero hay otro aspecto del que se habla mucho menos: las relaciones sexuales.


¿Puede descender la glucosa durante el sexo? ¿Existe un mayor riesgo de hipoglucemia? Una nueva investigación aporta datos interesantes sobre una cuestión que, pese a formar parte de la vida cotidiana de muchas personas con diabetes, ha sido poco estudiada mediante mediciones objetivas.


Un estudio analiza la glucosa durante las relaciones sexuales


La investigación, realizada por la doctora Dominica Orłowska y colaboradores de la Universidad Médica de Varsovia (Polonia), se presentará en la reunión anual de la European Association for the Study of Diabetes (EASD) de 2026.


Participaron 12 adultos con diabetes tipo 1, siete mujeres y cinco hombres, con una edad media de 36 años.


Durante tres meses registraron sus encuentros sexuales y los investigadores analizaron los datos obtenidos mediante monitorización continua de glucosa (MCG). En total se estudiaron 110 encuentros sexuales, observando los niveles de glucosa desde dos horas antes hasta seis horas después de cada episodio.


¿La glucosa baja o sube durante las relaciones sexuales?


Una de las conclusiones más interesantes es que no existe una única respuesta glucémica.


En 64 de los 110 episodios analizados, es decir, aproximadamente el 58 %, la glucosa media disminuyó después de la relación sexual. En estos casos pasó, de media, de 180 a 132 mg/dl, lo que representa un descenso del 27 %.


Sin embargo, ocurrió lo contrario en los otros 46 episodios, aproximadamente el 42 %. En ellos la glucosa aumentó una media del 34 %, pasando de 122 a 164 mg/dl. Los investigadores observaron ambos tipos de respuesta entre los participantes.

Esto resulta especialmente interesante porque muestra que la actividad sexual no tiene necesariamente el mismo efecto sobre la glucosa en todas las ocasiones.


¿Aumenta el riesgo de hipoglucemia?


Esta era una de las principales cuestiones que pretendía abordar la investigación.


Durante los 110 episodios estudiados no se observó ninguna hipoglucemia clínicamente significativa asociada a las relaciones sexuales. Los investigadores concluyen que, en las personas estudiadas, la actividad sexual no pareció aumentar el riesgo de este tipo de hipoglucemia, tampoco durante la noche.


Es un dato relevante porque el miedo a experimentar una bajada de glucosa durante las relaciones sexuales puede afectar a la intimidad y a la calidad de vida de algunas personas con diabetes tipo 1.


De hecho, los investigadores explican que buena parte de la información disponible hasta ahora procedía de cuestionarios y entrevistas, mientras que este trabajo utilizó datos objetivos obtenidos mediante monitorización continua de glucosa.


¿Influye la hora del día?


Los investigadores también encontraron diferencias entre los encuentros producidos durante el día y durante la noche.


En los 66 episodios nocturnos analizados se observó una reducción estadísticamente significativa de la glucosa media, que pasó de 165 a 147 mg/dl.


En cambio, en los 44 episodios diurnos prácticamente no se produjo variación: la glucosa media pasó de 144 a 143 mg/dl.


Además de la hora del día, los resultados sugieren que la respuesta glucémica podría estar relacionada con factores como el nivel de glucosa previo a la relación sexual y el índice de masa corporal (IMC).


Un estudio interesante, pero todavía muy pequeño


Aquí conviene poner los resultados en contexto.


Aunque se analizaron 110 encuentros sexuales, el estudio contó únicamente con 12 participantes. Por tanto, estamos ante una muestra muy pequeña y los resultados no permiten afirmar que todas las personas con diabetes tipo 1 vayan a experimentar la misma respuesta.


Tampoco significa que una persona con diabetes tipo 1 no pueda sufrir una hipoglucemia durante una relación sexual. Lo que indica el estudio es que no se registraron hipoglucemias clínicamente significativas en los episodios analizados.

Esta diferencia es importante.


La propia investigación muestra, además, que la glucosa puede comportarse de maneras distintas: en unas ocasiones disminuyó y en otras aumentó.


La monitorización continua de glucosa aporta nueva información


Todos los participantes utilizaban sistemas de monitorización continua de glucosa —FreeStyle Libre 2 o Guardian 4— y recibían tratamiento mediante múltiples inyecciones diarias de insulina o bomba de insulina. Los usuarios de bomba comunicaron que se retiraban el dispositivo durante las relaciones sexuales.

Precisamente, una de las aportaciones de este trabajo es haber utilizado la MCG para estudiar un aspecto de la diabetes del que tradicionalmente ha existido poca información objetiva.


Los investigadores señalan que las personas con diabetes tipo 1 que no utilizan monitorización continua podrían no ser conscientes de determinados episodios de hipoglucemia, no solamente durante las relaciones sexuales, sino también en otras situaciones.


Diabetes y sexualidad: un tema del que también hay que hablar


La salud sexual forma parte de la salud y del bienestar general. Sin embargo, no siempre resulta sencillo plantear estas cuestiones durante una consulta sanitaria.

La American Diabetes Association señala que los problemas relacionados con la sexualidad pueden afectar tanto a hombres como a mujeres con diabetes y anima a hablar con los profesionales sanitarios sobre las preocupaciones relacionadas con la función sexual.

Investigaciones como esta contribuyen a abrir la conversación sobre aspectos cotidianos de la diabetes que pueden generar dudas, preocupación o incluso miedo.


En resumen


Los primeros resultados de este pequeño estudio muestran que la respuesta de la glucosa a las relaciones sexuales puede ser variable: descendió en el 58 % de los episodios analizados y aumentó en el 42 %.


Lo más llamativo es que no se observaron hipoglucemias clínicamente significativas asociadas a los 110 encuentros sexuales estudiados.


Sin embargo, debido al reducido número de participantes —12 adultos con diabetes tipo 1—, los resultados deben interpretarse con prudencia y no pueden generalizarse.

Conocer cómo responde la propia glucosa y consultar con el equipo sanitario cualquier duda relacionada con la diabetes y la actividad sexual sigue siendo importante.


Fuente principal: investigación de la Universidad Médica de Varsovia que se presentará en la Reunión Anual 2026 de la European Association for the Study of Diabetes (EASD), recogida por Infosalus/Europa Press el 21 de septiembre de 2026.


viho@ OBEGLUTIDE
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